Es tanto lo que nos ha sucedido a los españoles en los últimos ocho años que la memoria tiende a divagar. Cuando un articulista de opinión o un tertuliano de radio y televisión se ve obligado a recurrir a la hemeroteca para poder expresarse con veracidad, ya que corre el riesgo de olvidar alguna de las tropelías que Pedro Sánchez y su equipo han cometido contra nuestra querida nación.
Menos mal que una de las diputadas más destacadas en este nefasto periodo de gobierno de Pedro Sánchez ha escrito en X una carta en la que expone de manera clara lo que realmente han hecho el actual presidente en funciones, los miembros de su gabinete,el Partido Socialista Obrero Español, Sumar, Podemos, las minorías independentistas y los defensores de ETA. Todos concernientes a lo que hoy denominaríamos izquierda radical, porque la socialdemocracia moderada que antaño representaba el PSOE no existe, para su desgracia. Conviene insistir en el indispensable recordatorio de quien fuera portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y portavoz de la Comisión Constitucional en la XV Legislatura. Dicho periodo finalizó el pasado lunes 5 de octubre tras la disolución de las Cortes Generales y la convocatoria de comicios para el 29 de noviembre.
Entre los puntos destaca que estos últimos ocho años de gobierno de Pedro Sánchez compró la investidura con total impunidad, indultando a los condenados del 1-O, borró el delito de sedición, rebajó la malversación, colonizó las instituciones, persiguió a los jueces que investigaban causas concernientes a su mujer y hermano, así como a miembros del partido, nos ha impuesto un infierno fiscal, abandonó a víctimas de La Palma, DANA, Adamuz, ha protegido a Rodríguez Zapatero en sus tejes y manejes, abandonó a su suerte a Ceuta mientras sufría una invasión y se marchaba tranquilamente a veranear al Palacio de La Mareta. Son sesenta los puntos que se reflejan en el post publicado en X por Cayetana que deberíamos leer para recordar. Y esto no lo ha escrito cualquiera, sino una de las políticas, periodistas e intelectuales más reconocidas tanto en España como en Iberoamérica. ¿Por qué cuanto dice o escribe Cayetana Álvarez de Toledo llega a todos?
Porque es una política insólita que trata a los ciudadanos como adultos y dice la verdad, una demócrata valiente, enemiga del populismo e impulsora de la regeneración de las instituciones, una intelectual brillante, laureada en Oxford y especialista en la Historia de España y América Latina, una periodista de prestigio, conocida y reconocida por sus certeros análisis políticos, una mujer libre, verdadero azote de las políticas identitarias y un auténtico referente en la batalla cultural, una activa militante de la democracia, extraordinaria oradora, de las que dejan a sus oponentes sin argumentos. Son recordados por todos los rifirrafes parlamentarios con el ministro de Justicia, Félix Bolaños, a quien siempre ha puesto contra la espada y la pared, obligándolo a responder con insultos maquillados y difamaciones.
Certera, como pocas, esta carta de Álvarez de Toledo, que ha avivado la memoria tan frágil que gozamos los españoles, para demostrarnos bien a las claras cuál ha sido la gestión del Ejecutivo Sánchez y todos los perjuicios que nos han traído a los ciudadanos. Aunque ahora las centrales de los sindicatos de clase mayoritarios anuncien la convocatoria de una huelga general para este otoño con el pretexto de la crisis de la vivienda y con el objetivo de calentar las calles para que la izquierda, también la radical, siga manteniendo el pulso necesario hasta llegar a las urnas.
María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE y otrora mujer con más poder en España en los últimos cuarenta años, ha expresado en rueda de prensa que dicha convocatoria no va dirigida contra el Gobierno, sino contra la oposición. Un hecho inaudito en España y me atrevo a decir que en el resto de los países de tradición democrática en el resto del mundo. Este anuncio ha cargado las redes sociales de comentarios de todo tipo, casi ninguno alabando cuanto han hecho estas centrales sindicales en estas dos últimas legislaturas de verdadera sumisión al presidente del Gobierno y toda su cohorte.
Sánchez, en el Consejo de Ministros del pasado martes, ha iniciado su campaña electoral desde La Moncloa y ha enviado los decretos de la vivienda, que no consiguieron ser aprobados por la mayoría absoluta del Congreso la pasada semana, a la Diputación Permanente, de mayoría de izquierda, para su definitiva aprobación, cometiendo, según el juez Villegas, fraude de ley.
El presidiario José Luis Ábalos, por su parte, ha publicado en X una carta dirigida al presidente del Gobierno el pasado domingo 4 de octubre en la que manifestaba la poca idoneidad de convocar elecciones. Uno de los párrafos es muy significativo: “Si a pesar de todo esto decide convocar elecciones ahora, solo significará una cosa: que asume la derrota, levanta la bandera blanca y busca una retirada tranquila. Un armisticio. En ese caso, al presidente solo le quedará emular a Manuel Azaña y pedir tres cosas: paz, piedad y perdón”.
La misma paz, piedad y perdón que deberíamos ofrecer el próximo 29-N a quien ha sido un gobernante déspota, distante, ególatra y narcisista, que solo se ha preocupado por mantenerse en el poder mientras las víctimas de La Palma, DANA, Adamuz, los incendios y Ceuta continúan esperando ser atendidas de manera legítima. De la persecución contra jueces, fiscales, destacados miembros de la Guardia Civil, entre ellos la UCO, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), Policía Nacional, así como a periodistas, articulistas, tertulianos y ciudadanos de a pie que osan manifestarse en el escenario público contra las políticas de Sánchez Pérez-Castejón, hablamos otro día. Hasta el domingo 29 de noviembre hay tiempo…

Escritor y articulista de opinión desde hace más de tres lustros. Tiene columna propia en San Fernando Información (Publicaciones del Sur), Sal Televisión y colabora semanalmente con la página de Facebook «Quiero a la Guardia Civil». La mayoría de sus obras literarias están enfocadas en mostrar el lado humano de cuantos componen la Guardia Civil y la Policía Nacional, Cuerpo del cual es hijo. Originario de San Fernando, lugar donde se constituyeron las Cortes de Cádiz, reside en Villaluenga del Rosario, el pueblo más pequeño y más alto sobre el nivel del mar de la provincia gaditana. Es un enamorado de Cantabria y de la España vacía.
«El honor es mi divisa»
-Guardia Civil.
