Un 8 % es el número de viviendas en alquiler en posesión de los mal conocidos como fondos buitres o fondos de inversión que expeculan con las viviendas para sacar un interés económico en España, mientras que el 92 % de las propiedades inmobiliarias pertenecen a particulares. Si nos vamos a otros países europeos, esta información contrasta con, por ejemplo, Alemania, donde la cifra de propiedades que atesoran los «fondos buitres» es del 14 % mientras que no llega al 70 % las porpiedades de los particulares y cerca de un 20 % de las propiedades pertenecen al Estado. En Francia, en todo caso, no llega al 3,5 % el número de viviendas en posesión de los inversores institucionales o lo grandes fondos, mientras que el 93,5 % del alquiler privado está en manos de pequeños tenedores o inversores individuales. Pero ojo, en Francia el 43 % de los hogares arrendatarios pertenecen a parque público y social gestionado por organismos públicos o asociaciones sin ánimo de lucro.
Todo el país se ha revolucionado por el caso de Mari Carmen que, si bien, ha sido fruto y producto de la aceptación de unas condiciones especiales después de la pérdida del derecho a seguir manteniendo el arrendamiento que disfrutaron sus padres firmado en tiempos pretéritos, y del hecho de la no aceptación de esas condiciones por la nueva propiedad, ha sido alimentada y utilizada por quiénes quisieron e hicieron de ella un icono de la lucha contra los desahucios. Una mujer octogenaria como ella no estaba preparada para esa exposición pública, para asumir el papel que le fue adjudicado. Bajo las leyes que dependen del Estado la justicia y hasta la propia empresa actuaron conformes a la misma y no se vulneraron derechos que estas leyes no tenían reconocidos. La injusticia partíó, sin duda, en no hacer una reforma de la Ley de Vivienda que proteja a las personas vulnerables como ella en ese momento. Y esas leyes, durante ocho años, estuvieron en manos del Gobierno y de sus aliados de extrema izquierda, y ninguno planteó esa ley, la priorizó, condicionó su apoyo al Gobierno para que saliera adelante. A nadie le importó más que cuaquier otra cosa que pudo aprobarse. A nadie. No nos engañemos, la oposición tampoco puso de su parte o alarmó de estas situaciones. Tampoco planteó propuestas. Todos han fallado y todos hemos fallado.
La triste muerte de esta mujer nunca debería ser usado para acribillar y acuchillar al contrario porque los que dicen que todos somos Mari Carmen no lo fuimos hasta que tuvo el problema y a algunos les fue útil, por su fragilidad, para exponerla. ¡Malditos todos los que usan a los débiles para hacerse fuertes a costa de su salud, de sus derechos y de su existencia! Lo peor del todo es que, por la puerta de atrás, el Gobierno termina por apresurarse en aprobar una ley parche llamada a no sólo no arreglar nada sino, más bien, empeorar la situación.
A mí, personalmente, sólo me queda clara una cosa. La responsabilidad de cumplir con el mandato constitucional de que toda persona en este país tenga una vivienda digna es del Estado. Otros países europeos tienen bien asumido este papel, bien con un parque público de viviendas asequibles, que equilibra y hace bajar los precios, o bien aplicando medidas de protección para los propietarios asumiendo en esto gran parte del peso de los posibles impagos u ofreciendo alternativas ocupacionales a las personas que, no pudiendo seguir pagando un costoso alquiler, necesitan con urgencia esa ocupación.
Pero oigan, que el fenómenos chavolista ha existido de toda la vida en nuestro país y nadie, en nuestra historia democrática, le ha puesto finalmente remedio. Asentamientos hay y existen por doquier en toda la geografía y los ha habido desde hace décadas y décadas y la sociedad lo ha visto como una incómoda realidad que no ha mobilizado absolutamente a nadie mientras muchísimos menores se han visto abocados a vivir entre ratas y basura.
Y lo digo desde la cruda realidad que representan unos datos que también deberían de avergonzar a esa izquierda de banderas. Desde que gobierna Pedro Sánchez con sus aliados la pobreza infantil ha crecido desde el 26,8 % en 2018 hasta el 28,4 % en 2025, un aumento del 1,6 % que no relata en absoluto medidas de éxito en la protección de los más vulnerables de cualquier sociedad, los menores. ¿Debería por ello la derecha ocupar alguna plaza significativa o llamar asesinos de niños a la izquierda por su nefasto resultado? Porque, es más, el riesgo de pobreza, que se situaba en 2018 en el 29,9 % subió en el año 2025 hasta el 33,9 %, lo que representa a uno de cada tres niños, nada menos que 4 puntos porcentuales de aumento. ¿No les da vergüenza a los de las banderas y los golpes de pecho que han estado gobernando este país nada menos que 8 años? Porque oigan… algo me dice que el SMI no ha solucionado ni este ni muchos otros problemas.
¿Y qué me dicen sobre los resultados de las políticas sobre violencia de género? Pues miren ustedes, el primer año de gobierno socialista de la era Sánchez se cometieron 50 asesinatos de mujeres y 5 años después, en 2023, esta cifra se elevó hasta las 58 mujeres asesinadas por este motivo. En 2026, con datos hasta septiembre, han sido 41 mujeres víctimas mortales por violencia de género. ¿Realmente están dando resultado las políticas de género? ¿Realmente el gasto acumulado en esta materia a través de las leyes aprobadas está teniendo consecuencias? Y mejor no hablar de las agresiones sexuales que se han multiplicado, como oyen. DUrante el mandato de este Gobierno «progresista» las agresiones sexuales han aumentado entre un 70 % y un 80 % según el desglose estadístico mientras que las agresiones sexuales con penetración, las violaciones, han aumentado en un 250 %. ¿Realmente vivimos en un país más seguro y un país que respeta más a las mujeres? ¿Sólo sí es sí mientras se sueltana a violadores o se esconde la nacionalidad de estos para no despertar subceptibilidades racistas? ¿El racismo consiste en mostrar la realidad o en criminalizar al otro por ser de otra raza? No se trata de raza, sino de culturas y de choques culturales, de personas con experiencias vitales en sus lugares de nacimiento que no son compatibles con nuestro Estado de Derecho, se trata de dejación de funciones de un Gobierno que ha abierto las puertas y las ventanas de nuestro país sin límites entrando mucho sol, pero a la vez muchísima suciedad y polución ante la que la gente se ve en un ambiente cada vez más enrarecido y siniestro, inseguro. Y la respuesta nunca, jamás, debe ser el racismo ni la xenofobia, pero de producirse ésta busquen a los máximos responsables en el Gobierno de Sánchez y de sus socios.
Absolutamente todos los registros y se mire por donde se mire los datos son positivos. Dicen que la economía va como nunca… ¿Para quién? Los trabajadores han sufrido una merma en su capacidad de consumo brutal con las fuertes subidas de impuestos y del IPC. Las grandes fortunas, sin embargo, han aumentado. La corrupción ha anidado a sus anchas durante años en el corazón del PSOE, el partido de Gobierno….
¿Con qué autoridad moral, ni siquiera, van a poder pedir el voto para el día 29 N? Hoy al Gobierno y sus socios sólo les interesa hablar de los fondos buitre que controlan el 8 % de los pisos en alquiler. El día de las elecciones espero que la ciudadanía pueda hablar de los buitres sin fondo, manipuladores, extorsionadores, totalitarios y corruptos, mostrándoles su más absoluto desprecio.

Periodista, Máster en Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos Humanos por la Universidad de Granada, CAP por Universidad de Sevilla, Cursos de doctorado en Comunicación por la Universidad de Sevilla y Doctorando en Comunicación en la Universidad de Córdoba.
