En el artículo de hoy voy a opinar sobre una de las series de TVE que tanto éxito tiene tras la sobremesa, llamada La Promesa. Para ser exactos, de cómo se ha desarrollado esta exitosa serie después de la muerte de Jana, un punto de inflexión que, lejos de renovar la serie, la ha llevado por un camino repleto de incoherencias y decisiones difíciles de entender.
Desde el fallecimiento de Jana, considero que la trama ha perdido parte de su esencia, ya que ella era el hilo conductor de todas las historias que acontecen en la serie. Su ausencia no solo ha dejado un vacío emocional, sino también argumental. Los guionistas han intentado continuar con nuevas tramas, pero muchas carecen de sentido y/o conexión con lo que se venía construyendo desde el inicio de la serie.
Uno de los errores más garrafales ha sido la desaparición completa de Catalania, la hija del Marqués de Luján, porque no solo no continúa la historia, sino que ni siquiera se explica qué ha sido de ella, algo que resulta totalmente absurdo. De hecho, cuesta creer que un padre, especialmente un personaje tan poderoso y de renombre, no mueva cielo y tierra para buscar a su hija desaparecida. Es un fallo tan evidente que rompe cualquier credibilidad que pudiera tener la serie hasta entonces.
Y el otro que considero bastante bochornoso y que merece mención alguna es el personaje de Leocadia. Bajo mi punto de vista, a pesar de que la actriz que la interpreta lo hace de forma brillante y profesional, su personaje es una auténtica incongruencia, y esto repercute negativamente en la serie. De hecho, la han convertido en una especie de Marquesa 2.0, una figura que en la vida real jamás tendría el peso ni la autoridad que le han dado en la ficción. Su papel en la familia Luján se nota completamente forzado. No hay contexto histórico ni social que lo justifique.
En definitiva, la serie de La Promesa ha pasado de ser una serie fresca, renovadora dentro de la parrilla de TVE, intrigante y con una base sólida, a convertirse en una historia completamente desordenada, sin rumbo y con un guion tan inoportuno como repleto de incoherencias. Una auténtica pena, sobre todo teniendo en cuenta el gran potencial y los magníficos actores que participan en ella y que ahí continúan desde el principio, remando para deleitarnos a los espectadores con el in de amenizar nuestras tardes entre semana.




