EspañaUn Gobierno en descomposición

Un Gobierno en descomposición

-

A cada generación le toca enfrentarse a una guerra que nadie ha pedido, pero que, a su vez, se nos impone sin derecho a réplica. Puede que este periodo en el que estamos viviendo los españoles carezca de balas, tanques y aviones de combate, pero sí podemos asegurar que ha causado sus muertos. Recordemos por un momento los guardias civiles asesinados por narcos a los que no podían hacer frente, más de mil ahogados en Valencia, de los que quizás algún día se sepa la cifra exacta de fallecidos, trenes que han descarrilado e incendios intencionados.

Una ilustre pensadora aseguró en su día que los españoles vivíamos en un laboratorio en el que, de manera continuada, se nos hacían pruebas para calibrar el nivel de aguante. Desde luego que hay que darle la razón porque, a pesar de ser un país maravilloso, vamos detrás del queso mientras poco a poco van quitándonos libertades, explotándonos y, en ocasiones, eliminándonos.

España siempre ha sido un país ingobernable: demasiada gente embistiendo y poca pensando, pero, tras un periodo de más de cuarenta años de democracia cogida con alfileres, asistimos atónitos al gobierno más corrupto desde que aprobamos la Constitución del 78. A todo ello, tengo que decir que es algo que no vimos venir, a pesar de que el sujeto que nos gobierna proceda de ambientes turbios, extorsiones y sobornos.

Además, dicen que un pueblo que vota a criminales rápidamente se convierte en cómplice y, en esta nuestra pobre nación, hay casi siete millones de individuos que apoyan el robo, la malversación del dinero público y el incremento de la criminalidad tras abrir nuestras fronteras a delincuentes, principalmente aquellos que proceden de cárceles africanas. Así que, por mucho que queramos, el nivel intelectual del votante medio en España se halla en una edad mental aproximada a los diez años, por lo que no sirve de nada escoger un partido determinado si quien mete la papeleta en la urna, como diría Pérez-Reverte, es un analfabeto.

Y aunque este gobierno se está pudriendo poco a poco, aún le quedan las suficientes fuerzas como para engañar, retorcer la verdad y conseguir ser la víctima y no el verdugo, que se dedica a chuparnos la sangre mientras se alimenta del odio, rencor y la venganza de una parte de la sociedad española a la que Goya pintó magistralmente dándose garrotazos.

La mayoría de nosotros, los que estamos en contra de este gobierno, somos trabajadores alegres dispuestos a vivir nuestra vida sin sobresaltos; por ese motivo, nos gustaría enterrar ese cadáver putrefacto. Sin embargo, mientras siga en pie, continuará haciendo de las suyas hasta el último momento, por lo que la pregunta que quiero haceros para terminar estas líneas es: ¿cuál será la última infamia antes de que podamos cerrar la caja del ataúd?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Lo último

España ante el espejo vacío

Hace poco volví a La rebelión de las masas y tuve la impresión de estar leyendo no tanto una...

El 12 de octubre que España no debería convertir en un mitin

El desfile de la Fiesta Nacional de 2026 ha estado marcado por la convocatoria de Elecciones Generales, la tensión...

La octogenaria, el arma político-periodística perfecta

Lo que estamos presenciando durante los últimos días es la degradación de la política y del periodismo a partes...

Por qué hay votos que no valen nada

Imagínate el domingo 29 de noviembre por la mañana. Te levantas, coges el DNI, bajas al colegio electoral, haces...

De los fondos buitre a los buitres sin fondo

Un 8 % es el número de viviendas en alquiler en posesión de los mal conocidos como fondos buitres...

Los ‘faccistas’ de la izquierda

Recién convocadas las elecciones generales en España, volvemos a “disfrutar” de las luchas internas de los partidos minoritarios de...

Imprescindible

También te puede interesarRELACIONADO
Recomendado para ti